No necesitas un gran presupuesto para conseguir enlaces que funcionen. Necesitas no gastarlo en webs que quedan bien en una hoja de cálculo y no aportan nada a tu negocio. La diferencia entre un link building barato que funciona y uno que tira el dinero está en cómo eliges los medios.
Por qué las métricas de terceros no bastan
Las puntuaciones de autoridad de las herramientas SEO son útiles como primer filtro, pero son estimaciones calculadas por empresas ajenas a Google, sobre todo a partir de los enlaces que recibe una web. Eso las hace fáciles de inflar: una web puede comprarse enlaces, subir su puntuación y vender publicaciones más caras sin tener un solo lector.
Por eso en Linkingpress ponemos el tráfico por delante. Una web que recibe visitas desde los buscadores es una web que los buscadores consideran útil para búsquedas reales. Es más difícil de falsificar y está mucho más cerca de lo que de verdad estás pagando: visibilidad.
Cinco comprobaciones antes de comprar
1. Tráfico real y estable
Mira el tráfico orgánico estimado y, si puedes, su tendencia. Una web que ha perdido la mayor parte de su tráfico en los últimos meses puede haber sufrido una actualización del algoritmo.
2. País e idioma
Un enlace desde una web cuyos lectores están en tu mercado vale más que uno desde una web más grande al otro lado del mundo. Filtra por el país y el idioma de tus clientes.
3. Temática
El medio no tiene por qué ser exactamente de tu nicho, pero el artículo tiene que tener sentido allí. Un diario generalista o regional puede publicar casi cualquier tema de empresa; a un blog de cocina le costará justificar un artículo sobre software.
4. Qué más publica
Abre los últimos artículos. Si la portada está llena de posts patrocinados sobre temas que no tienen nada que ver (casinos, préstamos, suplementos…) y no hay contenido editorial, esa web existe para vender enlaces. Los buscadores también lo notan.
5. Si los artículos se indexan
Busca en Google el título de un artículo patrocinado reciente de ese medio. Si no aparece, es posible que el contenido patrocinado de ese medio no se indexe, y el tuyo probablemente tampoco.
Un ejemplo práctico: dos medios al mismo precio
Imagina dos medios que cuestan lo mismo. El primero tiene una puntuación de autoridad impresionante pero casi nada de tráfico orgánico, y sus últimos artículos son todos posts patrocinados sobre temas sin relación. El segundo tiene una puntuación modesta, pero es un diario regional de tu mercado con tráfico estable y noticias propias.
El primero probablemente te dará un enlace que los buscadores ignoran y en el que nadie hace clic. El segundo puede traer lectores, búsquedas de marca y una página que asistentes y buscadores consideran una fuente real. Con un presupuesto pequeño, la mejor compra es el segundo.
Cómo estirar un presupuesto pequeño
- Empieza por los medios más baratos que superen las comprobaciones. En el catálogo de Linkingpress los medios aparecen por defecto del más barato al más caro; si dos cuestan lo mismo, primero va el que tiene más tráfico.
- Reparte las publicaciones en el tiempo. Dos o tres artículos al mes durante varios meses parecen más naturales y te dan tiempo para medir.
- Varía los medios. Diez dominios distintos ayudan más que diez artículos en el mismo.
- Escribe algo que merezca la pena leer. Un buen artículo en un medio económico puede traer visitas y consultas, no solo un enlace.
- Usa anchors naturales. Marca, URL y frases descriptivas. Deja las palabras clave exactas para algún enlace puntual.
- Enlaza a la página que debe posicionar. Normalmente una página de producto, servicio o categoría, no siempre la portada.
Errores que tiran un presupuesto pequeño
- Elegir solo por la puntuación de autoridad. Es la métrica más fácil de inflar.
- Comprarlo todo en una semana. Gastas todo el presupuesto antes de saber qué medios funcionan.
- Olvidarte del mercado. Un medio barato de otro país o idioma rara vez ayuda a un negocio local.
- Enviar un artículo vacío. Si el texto no dice nada, los lectores se van y puede que el medio ni lo publique.
- No revisar el resultado. Comprueba que cada artículo está publicado, indexado y enlaza a la página correcta.
Qué esperar
Los enlaces tardan en descubrirse y en surtir efecto: piensa en semanas o meses, no en días. Mide las posiciones y el tráfico orgánico de las páginas que promocionas, las visitas que llegan desde los artículos y las búsquedas de tu marca. Si tras unos meses no se mueve nada, revisa los medios elegidos y las páginas enlazadas antes de gastar más.
Preguntas frecuentes
¿Los backlinks baratos son malos?
No por el precio. Un medio barato con lectores reales en tu mercado es una buena compra; uno caro sin tráfico, no. Lo que importa es el tráfico, la relevancia y la calidad de la web.
¿Cuánto debería gastar en link building al mes?
Depende de tu mercado y de tus competidores. Un enfoque práctico es empezar con una cantidad mensual que puedas mantener al menos tres meses, para tener tiempo de medir, y después aumentar lo que funcione.
¿Es exacto el tráfico que se muestra de cada medio?
No. Es una estimación de herramientas SEO, útil para comparar medios entre sí más que como un recuento exacto de visitas. Una gran diferencia entre dos medios es significativa; una pequeña, no.
¿Tengo que escribir yo el artículo?
No. En Linkingpress puedes enviar tu propio artículo o un briefing, y lo escribimos nosotros. En ambos casos, el artículo tiene que encajar en el medio y ser útil para sus lectores.
¿Con cuántos medios debería empezar?
Con los suficientes para comparar resultados: unos cuantos medios distintos de tu mercado suelen aportar más información que gastar todo el presupuesto en uno o dos.
Conclusión
El link building barato funciona cuando tratas cada publicación como una pequeña inversión en medios: lectores reales, el mercado adecuado y un artículo útil. El precio del medio importa menos que el hecho de que alguien vaya a leer lo que publicas.
Explora el catálogo de Linkingpress: miles de medios ordenados por precio, con el tráfico, el país y el idioma de cada uno. Y para tener la visión completa, lee por qué el link building no ha muerto.
